lunes, 3 de diciembre de 2018

Qué necesidad

Qué necesidad tenía de llegar a vivir a la misma ciudad,
escoger la misma uni, matricularse en el mismo campus,
elegir la misma carrera y presentarse aquel agosto
en la misma clase que yo con su belleza abominable,
abominable,
abominable,
con ese abuso de poder que solía manejar sin mesura,
sin brújula ni juicio, igual que se aprieta un revólver,
mientras jugaba a apoyarse en un codo o en el otro
y ajustaba su melena pasándose dos dedos por la oreja,
como posando inocente para una litografía romántica,
qué necesidad
de pasar desapercibida (solo por mí al parecer) por dos meses,
para no darme tiempo de poner en orden mis sentimientos por ella
qué necesidad
de decirme: "no sirves para nada",
justo después de ganarme en lo que, según yo, era lo mío
y al decirme esto reírse con su belleza de siempre,
que ya he dicho que usaba como se usa un revólver,
mientras yo le seguía la corriente asustado, silencioso,
sin notar aún que la última bala que ella había disparado
ya estaba dando vueltas y vueltas dentro de mi cabeza.




(Escrito inspirado en el escrito de Neorrabioso del mismo nombre, adaptado a mi situación).

martes, 20 de noviembre de 2018

He vuelto a las andadas

Pase de escribir poemas cortos,
a narrativas de mi vida,
y termine escribiendo nada;
Pase de polisindetones constantes
a abusar de hiperbatones,
y termine escribiendo nada;
A medida de que mi léxico
y mis experiencias aumentaban,
se reducían mis ganas de escribir.

Se habían podrido mis ganas de filosofar,
mis ganas de ver más allá,
se habían alzado mis deseos de idiotizarme,
mis deseos por ser uno más.

He tomado mi lápiz de siempre,
y le he pedido perdón,
perdón,
por haberlo hecho participe,
perdón,
por año y medio que duro esta inercia,
de escritos tan vanales e idiotas,
aquellos que tendrían miles de "likes",
en paginas como "Tumblr"

Le he rogado una segunda oportunidad,
que ya no era el mismo,
que ya podía ver mas allá,
que la poesía ha vuelto,
y por supuesto,
que no tengo la culpa.

Jesús R.H.

domingo, 28 de octubre de 2018

Siempre he sido un Hache en la vida

Todo lo que pienso, se hace ilegal, o lesbiana; mejor dicho todo lo ilegal o lesbiano, me atrae, me llama a ser parte de ello, no soporto la pureza de las cosas, ni la heterogeneidad de las cosas, necesito de algo que me mantenga alerta, una sensación de peligro, necesito mezclarme en ámbitos que no conozco o que son ante la moral típica, raros.

Todo lo que hago, es legal, o hetero; soy legal y soy hetero, no soy capaz de llegar a un tono gris, ni mezclar mis impulsos homogéneos, estoy atascado en la sensación de conformidad y pensamientos vagos que solo se quedan en eso, pensamientos, no puedo apartarme de lo moralmente correcto y mis ámbitos de estudio son ante todo normales.

Siempre he querido ser como Dante, pero no he podido dejar de ser como Martín, pero ahora mismo, no puedo ser mas que Hache, sin rumbo ni aptitudes del todo claras, no se que querer, no se que creer, ni mucho menos sé que ser; me jode, claro que me jode, que parece que necesito estar enculado por alguna mujer para poder pensar con claridad; no puedo ser un libertino porque el orden me atrae, no puedo ser un puritano porque me exaspera la nula intención de generarse dudas.

No puedo ejecutar mis pensamientos mas oscuros, porque no tengo ni idea de por donde empezar y la sociedad lo criticaría a más no poder, tampoco puede ejecutar mis pensamientos más vanales, porque ya hay miles de precedentes sobre eso, y algo fuera del estándar, seria criticado a más no poder por la sociedad.

Y ahora estamos, una vez mas, luchando conmigo mismo, tratando de ver sí es correcto lo que hago/quiero o estoy por hacer, esta vez, tiene un nombre distinto, por primera vez en dos años, su nombre no es Bethsabeé, su nombre ahora, es mucho mas sencillo de recordar.

Otra vez, aquello que busco es ilegal, o lo será por cuatro meses más, como todo lo que hago, no puede ser del todo malo, es de porte correcto, que derrocha brillantes, es simplemente lo que en este momento deseo.

lunes, 21 de mayo de 2018

Estate al loro.

Que vale, está claro que no soy la persona más atractiva, ni cerca de serlo, soy realista de las cosas que poseo; un rostro y un cuerpo escultural vaya que no lo tengo, y que me importa un bledo, tambien lo tengo claro; lo que pasa aquí, es que por alguna razón (creo saberla), en los últimos meses o por lo menos en el último año, está claro que tengo mas "pegue", y la gente que me conoce dirá"¿y por qué aún no tienes novia?", mira chaval, no es algo que me interese para empezar, que sí, que ya me atrevo a hablar con gente "desconocida" en la calle que se me acerca, o mejor aún, yo acercarme a hacerles platica, soy demasiado quisquilloso con la gente que me rodea, como para que cualquier postulante, consiga el puesto, de siquiera ser mi amigo, no porque me crea importante o alguien por quien debes luchar, pero me quiero lo suficiente como para no tener mierda a mi alrededor, y la gente no entiende lo directo y cortante que soy con aquellos que no quiero cerca y me hablan de "cordialidad", pero si algo no me agrada lo voy a decir, que si no, como sabran que no los quiero cerca; estoy consciente también, de que estos cambios al "magnetismo" de mi entorno se debe al claro aumento de mi autoestima, que ya no me achico ante los demás de la forma tan obvia que lo hacía, y sinceramente, no se como lo hice, sonará a superstición de la paloma, pero aparentemente, desde que comencé a actuar un poco desinteresado ante mi entorno, el entorno se interesó en mí, un gorro (como los amo, me quitan la molestia de peinarme) sin importar el clima, y un andar desencajado bastaron para conseguirlo; vuelvo al tema del "pegue" no se si es que realmente tengo mas pegue, o ya lo tenia y por mi falta de autoestima, interpretaba esos acercamientos como una forma de reírse de mí, me agrada no lo negaré, saber que eres interesante para el sexo opuesto, es agradable, pero nunca fue una necesidad, y no lo será en un tiempo, y no soy lo suficientemente canalla como para tener un amorío de un dia o de semanas sólo, me basta con devolverles la mirada seguida de una sonrisa, pero nada mas, y seguir al loro de mí.

domingo, 15 de abril de 2018

Necesito una guia telefonica en casa.


Soy una persona relajada, generalmente alejado de los problemas, o de situaciones que en general no son de mi agrado; pero siempre salta uno que otro, no los puedes evitar, y tienes que mostrar tu mejor cara, me pasa por ejemplo con algo tan vanal como "consolar" o "animar" a alguien, detesto hacerlo, además de que no estoy acostumbrado a hacerlo, debido a que yo al estar en momentos tristes, prefiero el apartarme y meditar yo solo las cosas, por no querer afectar a los demás con mi tristeza (molesta que digan "no afecta" porque es claro que afectas al entorno con tu, por así decirlo, "vibra"), ha sabiendas de que soy la clase de persona, que con su positivismo y felicidad, hace feliz a las demás personas, aunque luego llegue gente preguntando "¿Como le haces para ser tan fuerte?", y no, no es que las cosas no me afecten, claro que me joden, pero se que mi tristeza es mia, de nadie más, la guardo hasta estar solo en mi habitación para sacarla y platicar con ella, para al amanecer salir con alegría al mundo; da asco hablar sentimentalmente con alguien, simplemente no me agrada la sensación, pero se tiene que hacer.
Hoy por la tarde salió una cucaracha enorme en mi cuarto (funny fact: me dan asco pisar cucarachas y en caso de que sean grandes, saber que esta cerca de mi, ya me causa nauseas), tenía que matarla, pero evidentemente no la pisaria, tuve que buscar la vieja confiable ante esta situación, "la guía telefónica" para matarla sin sentir el crujido en la planta de mi pie; y hago este escrito para recordarme que en la vida diaria me pasa lo mismo al hablar de sentimientos, lo tengo que hacer porque me hace bien, pero no lo haré de la forma "convencional" si os place hacerlo, tendrán que soportar la guia telefónica, que en este caso serían, chistes intermedios, analogías extremistas, o consejos que probablemente hagan que dejes de hablarme, pero son lo correcto, QUE COJONUDO ES HACER COSAS.

lunes, 9 de abril de 2018

Iros todos a tomar por culo.

Nunca he comprendido a la gente que presume de escribir, ya sean poemas, cuentos, narrativas, etc. y no lo entiendo no porque se me haga extraño que la gente escriba, que va, si la mayoría de la gente, genera algún tipo de contenido filosófico escrito, hasta mi sobrina de 7 años en su diario, lo que no logre entender de todo, es el hecho de que lo divulgue libremente, es que viéndolo desde mi punto de vista (por experiencia propia) que la gente sepa de tus escritos y tenga libre acceso a ellos (claro, conociendo al escritor en persona) les da todas las herramientas para hacer un juicio precipitado sobre ti, o peor aún, de tus escritos, se piensan que te conocen, "¡Oh!, el Yesos es muy tímido porque en sus escritos lo refleja" cierren el orto, vas a decirme que me conoces más tú que yo, solo porque te has leído algo que escribí a las 4 am tumbado bajo mi cobija tratando de curar mi insomnio, ese tipo de gente es mierda; pero claro hasta en las mierdas hay clases, las hay peores, por ejemplo, las que al ver que tus escritos son medianamente aceptables, se acercan a presumir algo que ellos escribieron, como tratando de hacer competencia para ver cual es mejor, lo lees por compasión y descubres que (al menos para mi) no es más que un poema que en Tumblr hay miles iguales, nada especial, le contestó "no suelen salir buenos escritos de personas que alardean de hacerlos", me replica tratando de sacarme de quicio "Tu los posteas en Facebook, tampoco deben ser buenos" contesto sereno "Claro que no lo son, no soy yo un buen escritor, yo escribo exclusivamente para mi, que conozcan mi trabajo no es de mi interés, si acaso los posteo es porque ella (señalando a una compañera) me ha tomado el cuaderno sin permiso y los ha leído, me ha dicho que son buenos y que deberá <publicarlos>, y no me cuesta nada hacerlo, así que porque no" después de eso aquel tipo solo hace un gesto con la ceja y se va.
Malditos escritores por moda, no por nada uno busca la escritura como método de desahogo, porque solo uno sabe lo que realmente quiere plasmar, y no necesita de nadie para saber si eso es correcto o no, así iros todos a tomar por culo cada que queráis "analizar" el trabajo de otros.

Nota: Los diálogos son dramatización de una charla real entre mi persona y un tipo de mi preparatoria.

martes, 13 de marzo de 2018

Julieta

Ahora que estoy releyendo mi relato de "La chica de cabello gris" me sorprenden varias cosas, uno, que ya hayan pasado 3 años de ese acontecimiento, dos, lo poco o mucho que he cambiado desde entonces en mi capacidad emocional/amorosa, y tres, ¡Mierda! tres años y sigo soñando con Julieta como si la siguiese viendo todos los días en la escuela, creí, ingenuamente que, al dejar CUCEI, y por ende, dejar de topármela al pasar frente a la que fue mi Preparatoria (Vocacional), podría por fin, olvidarla, o por lo menos, dejarla de lado como un simple recuerdo, pero que va, ahora hasta imagino casualidades que de probables tienen lo mismo que la paz mundial, abogando a las pocas frases que realmente fueron dirigidas hacia mí; ya el pasado Martes 20 de Febrero, al acudir a mi cita de aspirante, tenía esta pequeña esperanza de siquiera, verla a lo lejos, ya fuera en Vocacional, o mejor aún topármela en CUCEI mientras ambos asistíamos a dicha cita, porque claro, mi memoria solo se enfocó en que hace casi tres años, me expresó su deseo de estudiar Robótica, pero aunque yo sé muy bien de gente que cambia radicalmente durante preparatoria, nunca se me paso por la cabeza que ella hubiese hecho lo mismo, mi visión de túnel sólo se enfocó en "tengo que verla al menos una vez más", quizás este deseo inconsciente sea el mismo que me motivó a ver uno que otro anime (a la fecha solo dos, Sakura CC y Tengen Topa) para por lo menos, en ese improbable encuentro tener algo que platicar con ella, que quedó claro tiempo atrás que, en común, solo tenemos el gusto hacia las mujeres.

sábado, 3 de marzo de 2018

Poemas para Natalia (1)

Lo intente, lo juro
en verdad la quería saludar
pero no pude,
hubo algo que me lo impidió,
quizá el hecho de verme fijo,
o tal vez solo soy cobarde.
Solo era un saludo,
solo eso tenía que hacer,
hubo algo en esos ojos pelones,
me dejo pasmado, no pude reaccionar;
una risa nerviosa,
reflejo inequívoco de que algo
está pasando muy adentro.
Joder, y yo que quería dejar de escribir
ahora entiendo el amor de Batania por ese nombre.

Jesús R.H

viernes, 2 de marzo de 2018

Poemas para Julieta (1)

Y entonces, te volví a ver,
me alegré, me sentí vivo,
ese efímero momento de felicidad,
ese eterno momento de nerviosismo.
Pasaste junto a mi tomada de la mano de él,
pero te saludé y sonreí,
hiciste lo mismo.
Para mi suerte, mi mala suerte,
me haz de ver siempre en mis peores momentos
y yo siempre en tus mejores.
Puede que sea el tiempo, no lo sé,
pero no cabe duda,
cada vez eres más hermosa,
no cabe duda, no te he olvidado,
no cabe duda, te sigo queriendo,
pero de algo estoy seguro,
este será el último escrito que lleve tu nombre.

Jesús R.H

jueves, 25 de enero de 2018

Mensaje al mundo 1

A causa de que he entrado a este blog por mera coincidencia, y releí los escritos (solo uno) que voy dejando aquí, sin más intención que recordarme las cosas que me llevaban a escribir; y después de la que probablemente haya sido mi mayor etapa sin escribir absolutamente nada que no fuese escolar (16/03/17, y antes de eso 26/11/16), he decidido disciplinar mis hábitos de "poeta", que si no lo hago, probablemente dejará de escribir por toda la vida, y sin eso, como coño me enteraría de lo que pienso, como desahogará una vida llena de frustraciones y estrés, sin afectar realmente al mundo que me rodea, vamos es bueno hasta para el perro del vecino, aunque eso sí, ya no me siento capaz de compactar mis pensamientos y emociones, en pequeños poemas de 10 estrofas con 4 versos cada uno, como lo hacía hace 3 años, sino que casi todos mis escritos vendrían en este formato al que le he tomado cariño, por realmente darme una visión de cómo veo las cosas, y que, si me llegase a olvidar de esos minúsculos detalles que suelo dejar de lado, solo bastaría con leer estas narrativas, para comprender de mejor manera mi pensar de ese tiempo, aunque claramente, me aburriré de esto y viajare entre estilos, con esto, declaro oficialmente, mi regreso a la escritura, (sé que no escribo para nadie, pero no está de más imaginar que alguien lo lee) espero lo disfruten tanto como yo (o no, debido a que el único espectador soy yo), usare este medio como un archivador de pensamientos varios.

Jesús R.H

miércoles, 24 de enero de 2018

La chica de cabello gris (resubido 01/02/17)

Junio - Julio 2015


Un día más de servicio social en la preparatoria, porque no tengo otra alternativa, más que levantarme a las 7 a.m de lunes a viernes para cumplir 240 horas de trabajos forzados para poder conseguir un título que me abre las puertas a más trabajos forzados; pero no todo es malo después de un mes entero transcribiendo encuestas rellenadas con indiferencia sobre lo que pueda suceder, realizadas a los padres de familia en las juntas para entregar los kardex (calificaciones pues), llega una parte donde las cosas parecen ante todo un tanto entretenidas, atender o más bien criticar a los aspirantes a bachilleratos de UdeG, mas especifico, Vocacional, Politécnico, Prepa 12 y varios mas que no recuerdo porque su importancia es nula, lo importante aquí es, alguno de los días de interminables filas de aspirantes formados para entregar su documentación a una institución a la cual aún no saben si formaran parte, después de charlas medio decentes con David -personaje que hizo un poco mas amena mi estancia en el servicio, claro está, cuando Sara no se encontraba en la misma área que yo. - me encontraba revisando cada detalle de sus documentos para que al momento de llegar con las secretarías el proceso fuera más ágil y gritando a pequeños grupos de aspirantes "en el espacio blanco deben escribir un número de teléfono de casa, no celular por favor" (trabajo más útil), tan solo llevaba un poco menos de una octava parte de la extensa fila que cubría todo el contorno de la preparatoria, exhausto -más bien enfadado de hacer un trabajo inservible. - me dispuse a sacar mis audífonos para escuchar un poco de música y descansar en la única banca con sombra de aquella mañana calurosa, pendiente claro de la ubicación de mi supervisora de servicio; ¡Ah, un poco de Extremoduro! exprese al tirarme sobre la banca, aún lo recuerdo, sonaba Hoy te la meto hasta las orejas, cuando un muchacho se acercó pidiendo información sobre la documentación y como rellenar el único espacio que se debía rellenar, después de un parpadear lento, señalando desagrado, me levante hasta una posición donde estaba sentado al filo de la banca, le repetí las indicaciones mas difíciles de comprender, me levante y termine mi descanso, daba igual ya me habían arruinado mi momento, me dirigí y junte a otro grupo de 10 personas para darles indicaciones, durante todo el discurso no pude apartar la mirada de aquella chica de cabello gris, un gris muy claro, siendo sincero y cursi, creo que en ese momento comenzó mi querer hacia ella, pero en su momento no fue nada mas que una dentro del montón de las mas de cien chicas bonitas que llegue a ver en todo el tiempo de mi servicio, ademas claro de que no sabia a que escuela había hecho tramites y en el caso particular de que hubiera sido a la Vocacional aún cabía la posibilidad de que fuera al turno contrario, o peor aún que no llegase a acreditar el examen de admisión, al momento de querer acercarme a ella para sacar mas información sobre sus aspiraciones, llegue con una simple pregunta, ¿Alguna duda?, todos hicieron una pregunta abriéndome la posibilidad de ver la información de su cédula de aspirante, todos excepto ella, que al parecer captó todo, impidiéndome así, el saber más sobre ella, lo deje pasar y me aleje de ella sin mas que solo el recuerdo de una cara bonita; al final del día me acerque a Sara y le conté ese momento y lo que había sentido al verla y estar tan cerca de ella, me di cuenta de la forma tan vulgar de presentarla en mi historia "Una chica de cabello gris", no era suficiente para abarcar lo que en su momento provocó, decidí ponerle un mote especial; Julieta fue el nombre elegido, nombre que recientemente había escuchado en la pequeña parte de canción de Extremoduro que escuche, exactamente en el verso "sufre Julieta en su balcón", y desde ese entonces siempre que me refiero a ella lo hago bajo el mote de Juleita, que a la larga se transformó en Juleita al una y otra vez intercambiar las letras de esa silaba al escribir rápido en la computadora, en fin, allí comenzó la historia de la chica de cabello gris,


Jesús R H